Gigantes
-Parece que solo tienen estos dos modelos.
-Pues vaya mierda… Juraría que antes tenían de esa marca.
-No te preocupes, ya miraremos en otro sitio. Por cierto, ya que estamos aquí, voy a echar un vistazo a los DVD…
Y fue así, como un día cualquiera de septiembre, buscando una sartén eléctrica, me encontré con “Riding Giants”.
Es curiosa la capacidad de adaptación que tenemos la mayoría de los humanos. Después de años en Madrid había olvidado lo importante que es el mar para mí. Había olvidado la tranquilidad, la paz y el equilibrio que el mar me transmite. Había olvidado que solo cambiaría el volar, por el surf.
Fue después de ver la mencionada película documental, cuando decidí que tenía que volver a navegar. Mi única vela tenía diez años y un tajo de más de medio metro en el monofilm, fruto de la última sesión, hacia más de dos años. Estoy totalmente desconectado. Hace una década que no miro nuevo material.
Me sumerjo en Internet y comienzo a buscar. Ya me veía de nuevo en el agua. -Venga, a ver si la tengo para este fin de semana-. No fue así. Las prisas no son buenas. Al cabo de un par de semanas volví a navegar.








